1. Portafolio con sitios reales en línea
Pide las URLs de proyectos publicados y visítalas: que carguen rápido, funcionen en el celular y sigan activas. Un portafolio de puras capturas o maquetas no demuestra trabajo entregado.
Guía para empresas y pymes
Para elegir bien una empresa de desarrollo web en Chile, verifica cinco cosas antes de pagar: portafolio con sitios reales en línea, precios o rangos publicados, contrato con factura, plazos y alcance por escrito, y que el dominio y el código queden a tu nombre. Esta guía desarrolla esos puntos en 12 criterios verificables, más las señales de alerta que anticipan un mal proyecto.
Publicado por Eduardo Ávila · Zyteron SpA · 20 de agosto de 2026
Todos estos criterios se pueden comprobar antes de firmar: visitando sitios publicados, leyendo la cotización y haciendo las preguntas correctas. Úsalos como checklist con cada empresa que estés evaluando.
Pide las URLs de proyectos publicados y visítalas: que carguen rápido, funcionen en el celular y sigan activas. Un portafolio de puras capturas o maquetas no demuestra trabajo entregado.
Una empresa que publica sus precios te permite comparar antes de la primera reunión y reduce la posibilidad de cotizaciones infladas según el cliente. Si todo es "depende", exige al menos rangos por tipo de proyecto.
Verifica que exista una razón social con RUT vigente, que emita factura y que el acuerdo quede en un contrato firmado. Sin eso no tienes cómo exigir cumplimiento ni respaldar el gasto ante el SII.
La cotización debe listar páginas, funcionalidades, rondas de revisión y fechas de entrega. Lo que no está escrito termina cobrándose aparte o no entregándose.
El dominio debe registrarse a nombre de tu empresa (en NIC Chile si es .cl) y el contrato debe decir que el código y los accesos quedan contigo al pagar. Si la agencia retiene el dominio, quedas amarrado a ella.
Pide usuario propio al hosting, al administrador de contenidos y a las cuentas asociadas (Google Search Console, Analytics). Depender de terceros para cada cambio menor sale caro.
Pregunta qué pasa si algo falla la semana después del lanzamiento: cuánto dura la garantía por errores, qué incluye la mantención mensual y cuánto cuesta. Debe estar en la cotización, no en promesas verbales.
Titles y descriptions por página, sitemap, datos estructurados, URLs limpias y buena velocidad de carga deben venir de fábrica. Si el SEO básico se cobra como "extra", el sitio nace cojo.
Prueba los sitios del portafolio con PageSpeed Insights y en tu propio teléfono. En Chile la mayoría del tráfico es móvil: un sitio lento o roto en celular pierde clientes todos los días.
Una empresa seria explica sus etapas: levantamiento, propuesta, diseño, desarrollo, revisiones y lanzamiento, con una contraparte identificable que responde tus dudas durante el proyecto.
Debe poder decirte qué tecnología usará y por qué conviene para tu caso, en lenguaje simple. Desconfía de quien esconde el stack o recita siglas sin explicar qué ganas tú con ellas.
Fíjate cómo responden durante la venta: si demoran días en contestar una cotización, imagina el soporte después de pagar. Canales claros (correo, WhatsApp, reuniones) son parte del servicio.
Si aparece cualquiera de estas señales durante la cotización, pide explicaciones por escrito o busca otra alternativa.
Pide cotización a dos o tres empresas y evalúalas con los mismos 12 criterios. La que cumpla más puntos de forma verificable —no la más barata ni la que promete más— suele ser la mejor decisión a mediano plazo. Si quieres una referencia concreta, en Zyteron publicamos precios, plazos y alcance de cada plan para que puedas comparar con esta misma lista.
Depende del alcance. Como referencia de mercado, en Zyteron una web básica de presentación parte en $79.990 + IVA, un sitio corporativo para pyme desde $219.990 + IVA, un ecommerce con carrito y pagos desde $599.990 + IVA y un sistema web a medida desde $1.290.000 + IVA, todos valores en pesos chilenos (CLP). Cualquier cotización seria debe indicar si incluye IVA y qué cubre exactamente el precio.
Alcance detallado (páginas y funcionalidades), plazos por etapa, rondas de revisión incluidas, forma de pago, garantía post-entrega, costos de mantención, y una cláusula clara sobre la propiedad del código, el dominio y los accesos. Si falta alguno de esos puntos, pídelo por escrito antes de firmar.
Un freelancer puede ser más económico para un proyecto simple y acotado, pero concentra todo el conocimiento en una persona: si deja de responder, quedas sin soporte. Una empresa formal ofrece continuidad, contrato, factura y equipo. Lo importante en ambos casos es aplicar los mismos criterios: trabajo demostrable, acuerdo escrito y propiedad de tus activos.
Una web informativa bien acotada suele tomar entre 1 y 3 semanas; una tienda online, entre 3 y 6 semanas; y un sistema a medida, desde 6 semanas y por etapas según la complejidad. Más importante que la cifra es que el plazo esté por escrito y con etapas verificables.